Tus alumnos… ¿escuchan o aprenden? 1


¿Quieres que tus alumnos se limiten a escuchar, o que aprendan?

Es la pregunta del millón para formadores y docentes.

La respuesta a esta cuestión es crucial ya que tendrá un impacto significativo en la eficacia del proceso formativo.

 

Escuchar o aprender

Uno de los ejercicios favoritos que le gustaba utilizar a Mel Silberman – autor de Active Learning– en sus seminarios era el de cubrir con la mano contraria su reloj de pulsera y preguntar: “¿Qué estoy  haciendo?” Alguien con rapidez le  respondía “Estás cubriendo tu reloj” y, entonces, Mel preguntaba al grupo por sinónimos de la palabra cubrir.

Con rapidez el grupo se apresuraba a lanzar  un buen número de sinónimos: esconder, ocultar, tapar… Pero Mel siempre comentaba: “La próxima vez que tengas que “cubrir” un tema puede que les estés ocultando información.

Lo que Mel quería decir con este ejercicio es que como formadores tenemos que pensar en cómo “cubrir” el contenido, pero asegurarnos de que el participante pueda “descubrirlo”. Pero este proceso de descubrimiento sólo ocurre en virtud de la actividad generada por el participante. Ni tú como formador, ni un libro ni el ordenador podéis hacer el trabajo de la persona que se está formando.

 

Escuchar no es aprender

 

Incrementar el nivel de aprendizaje requiere tiempo para preguntar, discutir, moverse, debatir, hacer, participar, enseñar y aprender unos de otros. ¡Engañosamente sencillo!

Un buen amigo al que aprecio y admiro me decía una vez que si no se puede aprender de la forma que enseñamos, quizás tendremos que enseñar de la forma en que aprendan. Incorporar al proceso de aprendizaje una metodología dinámica requiere estar “En forma para formar”.

Si quieres saber más, ven a vernos a www.enformaparaformar.com


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Un comentario en “Tus alumnos… ¿escuchan o aprenden?