Hace unos días, en el post Composición de los grupos y participación activa, veíamos que para lograr una mayor interacción entre los participantes e impedir que los más pasivos o complicados terminen contagiando al grupo con el que están todo el tiempo, puede resultar útil modificar los pequeños grupos de trabajo de vez en cuando a lo largo de la sesión.

Para reorganizar los grupos podemos utilizar varias tácticas. Hoy Pepe nos trae una de las fórmulas más útiles y que da muy buen resultado, no sólo porque cambia la composición de los equipos, sino porque al mismo tiempo movilizamos su cuerpo y generamos mayor energía en la sala.

Por esto mismo puede ser un buen recurso cuando queremos cambiar el ritmo de la sesión.
Os sugiero que lo probéis, funciona realmente bien. El truco muestra cómo formar tres grupos, pero si queremos hacer cuatro o cinco, sólo tenemos que convertir el 1-2-3 en 1-2-3-4-5 o el número de grupos que queramos formar.