¡Qué importante es formular nuestra propia visión! También es vital para las Organizaciones. Saber hacia dónde queremos ir, qué queremos lograr, cuál es el “cuadro”, la foto final de aquello que quisiéramos conseguir.

Sólo así podremos asegurarnos de que damos los pasos adecuados para hacerlo, que habilitamos los recursos y que sabremos reanudar la marcha cuando nos equivoquemos en algún momento del camino… ¿Tienes ya tu visión, que te permita establecer tus propósitos para que no se queden sólo en sueños? ¿Realmente quieres perseguir aquello que te apasiona?…