Seguramente alguno se preguntará cómo se me ocurrió escribir eso del libro de conjuros. Pues la verdad es que estaba tan nervioso en mis primeros cursos, tenía tantas dudas y lagunas, que no paraba de preguntar a todo el mundo cómo lo hacían, cómo resolvían las cosas, cómo conseguían no ponerse nerviosos (luego he averiguado que todo el mundo se sigue poniendo nervioso aunque pase el tiempo)…

Y poco a poco fui llenando una buena libreta con anotaciones y un montón de papeles y recortes que iba cazando al vuelo de unos y otros. Y el resultado es este libro. Y se llama conjuros porque mis colegas se metían mucho conmigo porque andaba siempre por los pasillos recitando para mis adentros (murmurando más bien) pequeños «mantras» para que no se me olvidaran las cosas que tenía que preparar o que hacer para el curso que se me iba echando encima.

Así que, éste es el resultado. A ver si os animáis y os hacéis con el libro y podemos seguir hablando de un montón de cosas que uno va pasando en esto de dar clase…