Me gustaría compartir con vosotros un post que ha escrito la Jefa en su blog de Un Rincón para Crear y que creo que puede interesar mucho a todos los que vivís apasionadamente la tarea de enseñar o formar. Aquí os lo dejo…

Titulo del post: La niña y las estrellas de mar

Ayer, cuando escribía un comentario a los que me habían dejado nuestros amigos Artistalight y Juancho en el post anterior, comentaba cómo a los que en uno u otro momento de nuestra vida nos hemos dedicado a la enseñanza en alguna de sus manifestaciones, nos ha llegado muy adentro el hecho de pensar cómo puedes ejercer una influencia muy positiva sobre tus alumnos y cómo eso luego puede tener un gran efecto multiplicador sobre el entorno de cada uno.

Este comentario estaba relacionado con el post, en el que se habla de la necesidad de transformar profundamente los modelos educativos y yo decía que tristemente parece que eso está bastante lejos. Al menos es mi opinión.

Pero también soy consciente de que cada persona que enseña a otras, tiene la oportunidad de generar un entorno para ellas en el que puedan desarrollarse, crecer, aprender a pensar, a crear, a innovar, a abrir sus mentes.

Para mí ese ha sido el gran objetivo con mis alumnos universitarios, profesores y formadores, en estos casi treinta años de ejercicio docente: generar las condiciones para que todo eso ocurra; ayudarles a ver, ayudarles a interrogarse, a pensar por sí mismos, a crear desde sus propias capacidades y en combinación con las de los demás…

Y cuando ese entorno se crea y ese milagro ocurre, creo que eso tiene un gran efecto multiplicador en el entorno de cada una de las personas que han estado en esas situaciones de aprendizaje. A veces ocurre y otras no, o no tanto. Pero con que ocurra una vez, creo que habrá valido la pena el cambio que para esa persona haya podido suponer.

A este respecto te traigo una historia que seguro que conoces y que a mí me encanta: La niña y las estrellas de mar. Trata de esto que estoy comentando. Te pongo aquí un enlace para que accedas a una bonita presentación que ilustra esta breve pero rotunda historia. ¡Que la disfrutes!

¡Ah! Y si quieres ver más historias que te ayuden a reflexionar y relajar tu mente, visita nuestro Spa del Rincón. No te arrepentirás…