Lo mejor es que comiences por el concepto central, el tema sobre el que quieres trabajar, y escribirlo en el centro de la hoja o de la pantalla.

Luego intenta generar grandes bloques de aspectos que puedan reunir después algunas ideas relacionadas y que te sirvan a modo de cajones. Ve organizándolos gráficamente alrededor de la idea central.

Después da vueltas en torno a las ideas que te vienen a la cabeza en forma de hechos, impresiones, intuiciones, experiencias, situaciones, etc., y ve encajándolos en cada uno de esos bloques, también de manera gráfica, extendiendo ramas o pequeñas cajas, según el estilo que prefieras.

Cuando termines, genera una sucesión de elementos, que te ayudarán a estructurar la información perfectamente. Si encaja en tu estilo, puedes añadir dibujos o símbolos a tu mapa mental para darle claridad y aumentar el impacto visual. Aquí puedes ver un ejemplo:

Este mapa mental forma parte de un material que puedes encontrar en nuestra tienda virtual; si quieres conocer más, pulsa aquí: Las historias de aprendizaje: recurso para la transferencia de saber hacer

Puedes construir tus propios mapas mentales sin necesidad de un software específico. En la red tienes recursos para ello. Aquí te dejo un ejemplo de una web gratuita. Sólo tienes que registrarte y ya puedes comenzar a crear tus mapas.

Pulsa aquí o sobre la imagen para ver el mapa en SpideScribe.net