Hoy en nuestra serie ¿Sabías que…? encontramos una reflexión metodológica que nos recuerda cómo en muchas ocasiones nosotr@s mism@s provocamos determinadas conductas en otras personas al manifestar de una forma un otra determinadas expectativas respecto a sus comportamientos.
 
Esto es especialmente frecuente en el mundo educativo y también en el mundo del aula en otros muchos niveles o sectores. Cuando tenemos una sospecha sobre el comportamiento que va a tener un determinado alumno o participante, nuestra propia actitud muchas veces termina generando aquello que estamos temiendo.
 
Esto es algo que sin duda tenemos que tener en cuenta. Quizás algo que puede funcionar muy bien en nuestra propia mente es pensar en esos alumnos, no como participantes difíciles, sino más bien como retadores, que ponen a prueba nuestra propia manera de hacer las cosas…
 
 
 

Os recuerdo que los ¿Sabías que…? son una serie de pequeños «detalles metodológicos» con curiosidades relacionadas con la formación/docencia que podéis encontrar en nuestra red social, en el apartado Inspírate.