Si estás preparando un curso que vas a impartir pronto o si sea cual sea la acción formativa que vas a abordar se trata de un grupo al que no conoces, creo que te pueden resultar útiles estas ideas.
Es muy importante recordar que no
hay segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. Cuando los
participantes llegan al aula, frecuentemente se sienten un poco inseguros o incluso desconfiados. Cualquier cosa que hagas para que se sientan cómodos será útil y te ayudará a comenzar con buen pie.
Te propongo unas sencillas pautas a seguir:
1.
Diles a dónde tienen que ir.
Asegúrate
de que está correctamente señalizada la sala en la que tendrá lugar la sesión,
así como la forma de llegar hasta ella.
2.
Coloca la sala a tu gusto antes de que lleguen.
Comprueba
que están todos los elementos, distribuye las sillas y las mesas (si es posible)
de la forma que tengas prevista para que encaje mejor con tu metodología. Comprueba
los vasos, agua, caramelos, o aquello que deba estar incluido según lo previsto.
3.
Dales la bienvenida.
Puedes
proyectar una transparencia o un pantallazo con el cañón, en el que ponga
“Bienvenidos” o algo similar. También lo puedes escribir en el rotafolios o en
la pizarra.
4.
Debes estar presente mientras van llegando.
Salúdales
amablemente de manera individual a medida que van llegando y entrando a la sala. Es un buen momento
para averiguar cómo se llaman y decirles tu nombre. Resístete a la tentación
de permanecer sentado terminando de preparar tus cosas para el curso, o leyendo
el periódico (¡!)…
5.
Conversa informalmente con los participantes mientras van llegando todos.
Hay
muchas cosas de las que hablar, incluyendo tiempo, deportes, café… Intenta no
abordar temas de conversación conflictivos. Mejor si son triviales para
comenzar con calma.
6.
Muévete entre los participantes mientras se van colocando.
Comprueba
que cada uno tiene su portanombres o una tarjeta con su nombre escrito delante, para luego poder ser nombrado por todos hasta que se vayan conociendo
mejor los nombres.
7.
Siéntete cómod@ contigo mism@.
Elige
adecuadamente tu ropa para que te dé seguridad y comodidad. Intenta vestirte
en un estilo que no sea contrario al que prevés que puedan usar los
participantes. Si tu previsión es que vestirán de manera informal, intenta no
presentarte de una manera excesivamente formal, etc.
8.
Comprueba que la temperatura de la sala es la adecuada.
A veces
un exceso de frío o de calor distorsionan mucho la participación y el rendimiento
del grupo, distrayéndoles de lo importante.
Espero que todo esto te ayude a modo de «chuleta» en tu próxima sesión docente o acción formativa. Prueba y poco a poco todas estas cosas te ayudarán a crear un hábito que te ayudará a comenzar con calma y buen pie. ¡Anímate y prueba!