Se habla mucho sobre la Formación de Formadores, y parece que casi todo el mundo puede abordarla con facilidad. A mí me parece que no es sencillo transferir a otros el qué, el cómo, el por qué, y tantos otros interrogantes, relacionados con la gran diversidad de elementos que se ponen en juego en los procesos de formación.

Me gustaría comenzar por el concepto global. En el proceso que seguimos con Pepe y con tantos otros formadores y profesores que comienzan su trayectoria como tales, o que quieren perfeccionarlas, creo que es importantísimo hacerles entender que deben encontrar y desarrollar su propio estilo; hay muchas técnicas, herramientas, recursos, sugerencias… que podrán ayudarles, pero sólo si encuentran la manera de sentirse cómodos dentro de su propio «pellejo» como formadores, al igual que en otras muy diversas facetas profesionales, conseguiran poner las bases firmes para conseguir transferir a otros aquello que se propongan.