La escritura individual como recurso metodológicoTrucos para utilizar la escritura individual como recurso metodológico.

Es una especie de lluvia de ideas que cada participante realiza sobre el papel. Esto permite que cada persona medite con más tranqulidad sobre el tema que se está planteando.

 

Nos resulta útil para lograr varios objetivos:
  • Superar el bloqueo de los participantes.
  • Aceptar los diferentes puntos de vista.
  • Favorecer la participación.
  • Estimular la producción de ideas nuevas e imaginativas.
  • Promover el intercambio de ideas.

 

El proceso que propongo es el siguiente:
  • Da una idea general de la tarea. Por ejemplo, “Vamos a tomarnos cinco minutos para escribir nuestros pensamientos sobre los problemas que tenemos con nuestro servicio de...”
  • Da instrucciones detalladas sobre la tarea. Por ejemplo, “Muchas personas no se quedan satisfechas con nuestro servicio… Vuestro trabajo es aclarar de forma concisa lo que no os gusta de dicho servicio. Primero, escribid dos o tres problemas con el servicio tal como es ahora. Luego, escribid sobre las formas en las cuales habéis sido afectados de forma negativa por la implantación del citado servicio”.
  • Informa a los participantes sobre el tiempo asignado para cada escritura individual y luego déjales escribir.
  • Reparte a los participantes algunos tarjetones de cartulina para que resuman una idea en cada tarjetón. Si puedes tener repartidos por la mesas algunos rotuladores de punta guresa, les indicas que los utilicen y escriban palabras clave con letras mayúsculas para que se vean bien al colocarlas sobre la pared.
  • Da un aviso de un minuto cuando el tiempo está a punto de acabar.
  • Cuando el tiempo se ha acabado, recoge los tarjetones y procede a llevar a cabo la puesta en común. Reparte los tarjetos entre dos o tres participantes para que los vayan “cantando” y colocándolos sobre un panel en la pared.

 

Un par de trucos para que le saquéis aún más partido:
  • Asegúrate de que las personas sepan si se espera de ellas o no que muestren su trabajo a otra persona. Por ejemplo, tranquiliza escuchar: “No tenéis que mostrar esto a otra persona. Es sólo para ayudaros a aclarar vuestros propios pensamientos”.
  • Es importante que en la puesta en común posterior, ya sea en pequeños grupos o en el grupo grande, se deje tiempo sufuciente para hablar sobre la información que se ha generado durante el tiempo de escritura. De no ser así romperemos, en parte, la confianza del grupo y su motivación para realizar este esfuerzo de reflexión escrita en futuras ocasiones.