Un rompehielos: “Mi cajón de herramientas”

El objetivo es que los participantes se conozcan un poco mejor e incluso que puedan establecer una relación de colaboración durante el tiempo del taller, del curso o de la asignatura.

Es especialmente interesante en los casos en que el taller tiene una duración larga en el tiempo -semanas, meses- porque ayuda a los participantes a establecer lazos en torno a otro tipo de actividades diferentes al curso, creando un buen clima y ayudando a configurar grupos naturales durante el mismo.

Este ejercicio también puede resultar muy útil si -en lugar de como rompehielos- lo relacionamos con aspectos vinculados a la temática del curso y que tengan que ver con habilidades, actividades, etc.

Puede ayudar a averiguar en muy poco tiempo el repertorio de destrezas que presenta el grupo en su conjunto en relación con lo que vamos a tratar durante la sesión o el curso.

 

Cómo se lleva a cabo:

Lo primero que hacemos es explicar de manera clara las instrucciones, indicándoles lo siguiente:

Para comenzar esta sesión vamos a hacer una entretenida actividad que nos va a ayudar a calentar motores.

Primero les pedimos que piensen en cuáles son aquellas actividades o cosas que saben hacer y con las que disfrutan especialmente y que se les da bien hacerlas.

Durante tres o cuatro minutos, que cada uno las anote en su cuaderno o en una hoja.

Explícales que es como si rellenasen su propio “cajón de herramientas” con sus habilidades y actividades preferidas.

Transcurrido el tiempo para anotar, realiza una rueda de intervenciones para que todos puedan presentar sus anotaciones. Mientras, indica que cada uno anote quién ha dicho algo que le ha gustado especialmente, por una de las dos razones siguientes:

  • También le gusta esa actividad y la practica.
  • Le gustaría aprender algo más sobre esa actividad.

Una vez ha terminado la rueda de intervenciones, vamos a facilitar que compartan más cosas sobre sus “cajones de herramientas”:

  • Diles que cada uno busque a la persona de la que ha apuntado alguna actividad que comparte, a la que también se dedica, y que hablen un par de minutos sobre ella.
  • Luego, a tu señal, diles que busquen otra persona de la que han apuntado una actividad que les gustaría aprender. Dales otro par de minutos para ello.
  • A tu señal, todos vuelven a su sitio.

 

La conclusión de la actividad

Estará en función del objetivo que le hayamos dado:

  • Si la hemos utilizado simplemente como rompehielos, podemos sugerirles a todos que en algunos ratos vayan comentando con los demás aquellas actividades que han comentado.
  • Puede ser una buena forma de compartir en el futuro momentos ligados a esas actividades.
  • Si la hemos utilizado para profundizar en las habilidades y preferencias en torno a un tema o temas concretos, las conclusiones de aprendizaje tendrán que estructurarse en torno a dichos temas.

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