Una de las cosas que más nos suelen preocupar cuando comenzamos con un nuevo grupo o cuando queremos desarrollar una sesión especialmente complicada o una actividad formativa que nos inquieta especialmente, es el miedo a que los alumnos o los participantes se queden quietos físicamente y, lo que es peor, mentalmente.

Esto puede bloquearnos en determinados momentos de la sesión o de la acción formativa y es un miedo muy común a quienes realizamos este tipo de actividad. Solemos plantearnos cuestiones como las que aparecen en nuestro «Sabías que…» de hoy:

Por eso es muy importante tener en cuenta estas cuestiones cuando planificamos, porque en esa fase previa es cuando podemos minimizar bastante esa posible inmovilidad de nuestros participantes. En próximos posts iremos viendo algunas ideas para resolver estas «inquietantes» cuestiones 😉