¿Sabías que...? de En Forma para Formar

Cada uno de nosotros seguimos siempre un ciclo en nuestros procesos de
aprendizaje, como nos recuerdan nuestros amigos de la serie ¿Sabías que…?

Pero no todos tenemos la misma facilidad para todas estas fases y en función de nuestro propio estilo, tanto personal como de aprendizaje, a veces nos detenemos o damos más significado a unas que a otras.

Estos estilos de aprendizaje se suelen resumir en cuatro: activo, reflexivo, teórico o pragmático, en función de la manera en que vivimos esas diferentes etapas del proceso.

Muchas veces cuando un participante nos resulta «molesto», puede que sea porque nuestro planteamiento se centra en exceso a lo largo del curso en alguno de los estilos, que no corresponde exactamente con el suyo y eso puede llegar a generar algunos conflictos que nos cuesta entender de dónde proceden.

Por eso es importante equilibrar la sesión preparando diferentes tipos de actividades y plantear muy bien desde el principio cómo y por dónde se va a avanzar en cuanto a los objetivos y contenidos del propio curso.
Ésta es nuestra propuesta de hoy y espero que os resulte útil 🙂

Extraído del libro Los Conjuros de Pepe Formador Novato, de M.Paz Pérez-Campanero
Podéis ver más sobre los estilos de aprendizaje en el libro Experiential Learning de Kolb.

¿Sabías que...? de En Forma para Formar