Al comienzo de la primera sesión de formación que comparte el grupo, y con objeto de generar un clima de confianza que anime a la participación, te recomiendo que realices una pequeña dinámica de presentación, siguiendo la fórmula del rompehielos, del que hemos hablado largo y tendido en días anteriores.En estos primeros momentos, el círculo de mayor seguridad es uno mismo, por lo que te sugiero que sigas con una primera actividad de trabajo individual; por ejemplo, una pregunta abierta para que cada uno anote sus reflexiones en una hoja. Es mejor que esta primera cuestión no resulte complicada y gire en torno a aspectos que, o bien conocen los participantes, o bien nos ayuden a establecer las expectativas del grupo con respecto a la sesión de formación.

Una vez que cada participante ha reflexionado, a título individual, sobre la cuestión de partida, puedes agruparlos en parejas (siguiente círculo de seguridad y primer círculo de incertidumbre) para que contrasten y complementen sus reflexiones individuales.

A continuación, les puedes reunir por parejas 2 a 2, formando pequeños grupos de 4 personas, (siguiente círculo de seguridad / incertidumbre) y pedirles que compartan la información y seleccionen las ideas que consideran más significativas.

Finalmente, organiza una rueda de intervenciones, en donde cada grupo presente sus reflexiones al gran grupo (siguiente círculo de seguridad; ahora el círculo de incertidumbre se encuentra fuera de la sala de formación). Es importante que la presentación de cada grupo la realicen todos sus miembros, con objeto de que se vayan acostumbrando a hablar en público y participar activamente.

Es necesario que refuerces cada intervención, valorando la aportación de cada uno al trabajo del grupo. Además, es muy aconsejable que establezcas una pequeña relación individual con cada uno de los miembros (mirar a los ojos, escuchar, preguntar y dialogar brevemente con cada uno durante su exposición). Esto te va a permitir acelerar el proceso de integración y cohesión del grupo, al tiempo que ganar confianza y credibilidad frente al grupo en general y con cada uno de los participantes en particular.

El tiempo de aplicación de este proceso es variable, en función de la composición del grupo, las características personales y el número de miembros que lo compongan. El tema a tratar y el tiempo total disponible para la sesión y/o el programa de formación, también deben ser tenidos en cuenta.
A modo de referencia, un tiempo razonable puede oscilar entre los 15 y los 20 minutos.