Hoy te cuento brevemente las fórmulas que normalmente utilizo para hacer grupos entre los participantes y evitar que en las actividades se queden todo el tiempo trabajando con los dos que están al lado, lo que hace que no se termine de crear el sentimiento de grupo que tanto favorece el desarrollo y los resultados de la sesión.

1, 2, 3… 1, 2, 3…
Ésta es una táctica muy sencilla. Se trata de, por ejemplo, si queremos organizar a los participantes en tres grupos, y queremos romper la “cercanía” física que tienen en su colocación normal en la sala, hacer una rueda en la que vamos asignando alternativamente a cada uno un número: 1-2-3, 1-2-3… y así sucesivamente. Luego juntamos a los números 1 en un punto de la sala, a los números 2 en otro y a los números 3 en otro. Ya tenemos formados tres grupos al azar y hemos roto la colocación habitual.

Por temas a tratar
Cada participante debe elegir un tema entre todos los que se van a trabajar en esa actividad y luego los grupos se reúnen en torno a ese tema.

«Aleatoriamente»
Entre comillas, porque ésta es la fórmula menos aleatoria, ya que lo que hacemos es distribuir los grupos, al parecer al azar, pero en realidad lo que estamos haciendo es componerlos de modo que se rompan determinadas alianzas que están impidiendo avanzar o generar más participación en miembros más tímidos, etc. Esto requiere una buena capacidad de observación en las primeras horas del curso para captar cómo se están generando las relaciones o también las que ya vienen hechas de fuera.

Espero que estas ideas te resulten útiles. A mí me suelen funcionar muy bien.