Hace unos días, en el post El miedo a la escasa participación, comentábamos que es muy frecuente sentirse inquieto por la posibilidad de que los alumnos o los participantes en nuestras acciones formativas no participen, se mantengan inactivos.
Aquí os dejo una primera idea práctica para ir reduciendo su inmovilidad lo más posible. Siempre que podamos, el espacio en el aula y cómo disponemos de él,  es un aspecto con el que podemos jugar a nuestro favor…