Aquí van apareciendo los posts que vamos publicando dentro de la tercera serie de Trucos de Aula. Son ideas prácticas para facilitarte la tarea en tus sesiones formativas. Pulsa sobre los enlaces para ver cada artículo completo.

La escritura individual como recurso metodológicoTrucos para utilizar la escritura individual como recurso metodológico.

Es una especie de lluvia de ideas que cada participante realiza sobre el papel. Esto permite que cada persona medite con más tranqulidad sobre el tema que se está planteando.

 

Nos resulta útil para lograr varios objetivos:
  • Superar el bloqueo de los participantes.
  • Aceptar los diferentes puntos de vista.
  • Favorecer la participación.
  • Estimular la producción de ideas nuevas e imaginativas.
  • Promover el intercambio de ideas.

 

El proceso que propongo es el siguiente:
  • Da una idea general de la tarea. Por ejemplo, “Vamos a tomarnos cinco minutos para escribir nuestros pensamientos sobre los problemas que tenemos con nuestro servicio de...”
  • Da instrucciones detalladas sobre la tarea. Por ejemplo, “Muchas personas no se quedan satisfechas con nuestro servicio… Vuestro trabajo es aclarar de forma concisa lo que no os gusta de dicho servicio. Primero, escribid dos o tres problemas con el servicio tal como es ahora. Luego, escribid sobre las formas en las cuales habéis sido afectados de forma negativa por la implantación del citado servicio”.
  • Informa a los participantes sobre el tiempo asignado para cada escritura individual y luego déjales escribir.
  • Reparte a los participantes algunos tarjetones de cartulina para que resuman una idea en cada tarjetón. Si puedes tener repartidos por la mesas algunos rotuladores de punta guresa, les indicas que los utilicen y escriban palabras clave con letras mayúsculas para que se vean bien al colocarlas sobre la pared.
  • Da un aviso de un minuto cuando el tiempo está a punto de acabar.
  • Cuando el tiempo se ha acabado, recoge los tarjetones y procede a llevar a cabo la puesta en común. Reparte los tarjetos entre dos o tres participantes para que los vayan «cantando» y colocándolos sobre un panel en la pared.

 

Un par de trucos para que le saquéis aún más partido:
  • Asegúrate de que las personas sepan si se espera de ellas o no que muestren su trabajo a otra persona. Por ejemplo, tranquiliza escuchar: “No tenéis que mostrar esto a otra persona. Es sólo para ayudaros a aclarar vuestros propios pensamientos”.
  • Es importante que en la puesta en común posterior, ya sea en pequeños grupos o en el grupo grande, se deje tiempo sufuciente para hablar sobre la información que se ha generado durante el tiempo de escritura. De no ser así romperemos, en parte, la confianza del grupo y su motivación para realizar este esfuerzo de reflexión escrita en futuras ocasiones.

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Trucos para organizar un debate del tipo «abogado del diablo».

 

El análisis previo de objeciones

Trucos para organizar un debateSi hay un tema que crees puede ser conflictivo, te resultará muy útil un tipo especial de debate: «el abogado del diablo».

Es conveniente realizar previamente un “análisis de objeciones”.

Se trata de identificar aquellos contenidos que, por su naturaleza o sus implicaciones, preveas que pueden generar resistencia entre los participantes.

 

Pasos a dar para dirigir el debate:

1. Presenta de forma general los contenidos al grupo y, mediante una lluvia de ideas, recoge los conceptos claves vinculados al tema.

2. Divide a los participantes en pequeños grupos -de 3 ó 4 personas- y pídeles que busquen implicaciones prácticas, relacionadas con el día a día, para cada uno de los conceptos identificados.

3. A continuación realiza una rueda de intervenciones en la que los distintos grupos presenten al resto sus principales conclusiones. Éstas quedarán agrupadas en dos grandes bloques: implicaciones positivas e implicaciones negativas.

4. Divide luego a los participantes en dos grandes grupos: unos trabajarán sobre las implicaciones positivas, mientras los otros abordarán las negativas. Deben preparar un debate en el que defiendan cada una de sus posiciones.

5. Después organiza y dirige el debate entre los dos grupos. En este momento es fundamental que asumas la función de moderador.

6. Tras el debate, une a los miembros de los dos grupos en parejas mixtas -uno de cada grupo-. Pídeles que se tomen un par de minutos para anotar las principales conclusiones a las que han llegado tras el debate.

7. Para terminar, organiza una rueda de intervenciones en la que cada pareja pueda comentar con el resto de participantes sus conclusiones.

 

Tu papel como moderador/a:

Tu papel es animar, estimular y conducir el debate mediante la utilización de preguntas abiertas y/o preguntas cerradas –ésta es la clave-.

Debes situarte siempre del “otro lado” del grupo que está interviniendo, “atacar” sus argumentos, utilizar sus comentarios para llevarlos a extremos y devolvérselos.

Reconocer las implicaciones negativas que el tema pueda tener y reforzar especialmente las conclusiones positivas.

Es decir, actuar en todo momento como «el abogado del diablo».


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Dónde encontrar historias de aprendizaje para tus sesiones formativas.

 

Nuestras propias experiencias:

Las historias conviven con nosotros. La forma más fácil de encontrarlas es en nuestras propias experiencias personales y/o profesionales. Veamos algunas sugerencias:

  • Utilizar una especie de diario de historias basadas en situaciones y experiencias que se producen en el trabajo.
  • Anotaciones en tarjetas por temas.
  • Anotaciones en la agenda.
  • Post-it que incluyan detalles a recordar. Pueden ser:
    – Fragmentos de conversaciones.
    – Observación de otras personas.
    – Experiencias positivas o negativas en el trabajo o en otros lugares.
  • Asimismo, los propios pensamientos, puntos de vista, esperanzas y temores, sueños e imágenes, son buenas fuentes de inspiración para crear historias.

 

En nuestro entorno profesional y social:

Por otra parte, tanto en el trabajo como en los grupos sociales en los que nos movemos, podemos encontrar también una fuente inagotable de historias breves o más elaboradas, que pueden resultar de gran utilidad en el ámbito formativo o docente:

  • Pueden contarnos situaciones que ellos mismos u otros han experimentado.
  • Se les pueden pedir historias sobre determinados temas.
  • El e-mail puede resultar útil para que nos envíen frases o mensajes inspiradores para construir nuestras propias historias.
  • Buscar ejemplos de lo que funciona y de lo que no funciona en el trabajo dentro de la Organización o del equipo.
  • Comenzar a elaborar un archivo de historias que uno mismo va recopilando, con el nombre e información de contacto del protagonista, y siempre con su conocimiento, por si se necesita que más adelante clarifique algunas cosas sobre la historia.
  • Organizarlas en relación con los temas para los que tendrían utilidad didáctica.

 

Las redes sociales:

Y otra fuente muy interesante hoy son las diversas redes sociales, en las que constantemente aparecen historias populares que podemos utilizar o adaptar para generar nuestros propios recursos de aprendizaje, siempre que no tengan derechos restringidos de utilización y hayan sido utilizadas desde páginas públicas.

 

¿Qué fuente prefieres?

Combina varias de ellas, dedícales algo de tiempo periódicamente y en poco tiempo tendrás buen material para ir elaborando tus historias para la formación.


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Trucos para iniciar un tema o cambiar el ritmo en un curso.

Para comenzar el curso o para iniciar un tema o pasar de un tema a otro hay varias tácticas que pueden resultar muy útiles:

 

Utilizar un atrapamentes

El AtrapamentesTrucos para iniciar un tema o cambiar el ritmo es un recurso muy poderoso para introducir un tema o concepto nuevo y/o difícil.

Siempre que sea posible, es preferible utilizar imágenes (una imagen vale más que mil palabras), aunque también es muy útil emplear datos, frases, anécdotas, etc.

Suele dar muy buen resultado cuando se quiere hacer reflexionar, creativamente, al grupo.

Si el atrapamentes se basa en una imagen para proyectar, resulta muy útil proyectarla una primera vez tan sólo unos segundos, mientras se formula la pregunta.

Esto hace que los participantes trabajen con su primera percepción, lo que hace más interesante la discusión posterior.

Luego, antes de que trabajen en grupos, se les puede proyectar durante unos segundos de nuevo, y al final de la puesta en común se puede ver con más detenimiento.

 

Establecer reglas

Establecer reglas en el comienzo del curso es importante y útil. Pero si no se ve adecuado para hacerlo al principio, puede servir como recurso de “cambio de ritmo” con grupos en los que la participación es excesiva y precisa ser “regulada” para evitar pérdidas de tiempo.

 

Organizar un brainstorming

Es posible que, ante la presentación del tema sobre el cual queremos hacer reflexionar a los participantes, surjan bloqueos, debidos fundamentalmente a las diversas perspectivas desde las que abordar el tema.

En este caso, resulta muy útil realizar una lluvia de ideas -o brainstorming- sobre los distintos enfoques posibles y organizar a los grupos en función de la perspectiva de trabajo, permitiendo que cada participante elija el enfoque que quiere darle.

 


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Trucos para mantener ocupados a participantes difíciles.

Cuando te enfrentas a ciertas intervenciones retadoras en el aula, puedes utilizar la pregunta o el comentario como una oportunidad para lanzar un ejercicio práctico, especialmente si no existe una respuesta sencilla.

Trucos para mantener ocupados a participantes difícilesAquí van algunos trucos muy útiles:

  • Organiza un juego de papeles o un incidente crítico repentino en el que el/la implicado/a asuma uno de los papeles.
  • Crea grupos de debate para discutir sobre el tema.
  • Crea un estudio de caso para resolver por grupos a partir de la pregunta.

La idea es generar algún tipo de actividad que requiera trabajar en grupos -lo cual ayuda a calmar tensiones- y dar voz a los equipos, de manera que quienes luego intervienen lo hacen en representación de su propio equipo.

 


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Trucos para sacar partido a los juegos como recursos formativos.

El juego en el aula es una experiencia de aprendizaje basada en reglas y vinculada a una situación competitiva.

Los juegos no reflejan una realidad, sino que el aprendizaje se produce mediante la experimentación del propio juego y la interacción de los participantes.

Se llega a ese aprendizaje como consecuencia del análisis del comportamiento del participante en el transcurso del propio juego.

Te proponemos algunos trucos que te resultarán útiles cuando quieras utilizar algún juego en tus sesiones formativas.

 

Comprueba que tienes todo los elementos preparados:
  • Objetivos de aprendizaje.
  • Reglas, que deben estar claramente definidas.
  • Elementos de competición.
  • Cómo se debe producir la interacción o participación de los jugadores.
  • Punto final o de cierre: duración, puntos, premio ganado, etc.
  • Resultados, reflexión y conclusiones aplicables a la situación real o al trabajo.

 

Busca un buen momento para utilizar un juego:

Para iniciar una actividad o un programa

  • Ésta es una buena manera de asegurar la atención del participante, aumentar su interés, establecer el tono del programa (alta participación, ambiente de «misterio») y establecer la transición a la siguiente actividad.
  • También puede hacer que los participantes interactúen entre sí rápidamente.
  • Proporciona a todos una experiencia común al comienzo.

 

En varios momentos del curso o programa

  • Es especialmente útil para hacer un cambio de ritmo y/o introducir variedad en la experiencia de aprendizaje.
  • Si se va perdiendo el interés a lo largo del curso, un juego que tengas previamente preparado puede volver a reavivarlo.

 

Para concluir o resumir una sesión o un programa: el impacto del juego debería servir para hacer una conclusión viva y que sirva para recordar lo que se ha aprendido en el curso y luego poder aplicarlo.

 

 Asegúrate de dirigirlo de la manera adecuada:
  • Guiar bien un juego requiere una implicación con los resultados y los procedimientos del mismo; hay que realizarlo en el momento más adecuado de la sesión o del programa.
  • Debes familiarizarte previamente con el juego -objetivos, procedimientos, reglas, material- para poder presentarlo, dirigirlo y procesarlo adecuadamente.
  • También debes dedicar suficiente tiempo al juego y sobre todo a hacer el análisis y extraer las conclusiones de aprendizaje y aplicación.
  • Con una buena planificación puedes evitar reacciones como ésta: “Fíjate, hemos estado trabajando dos horas y media con el juego y ahora nos dice el formador que tenemos sólo 11 minutos para resumir lo que hemos aprendido”.

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