Ideas para el tratamiento didáctico de la historia

Esta historia nos ayuda a reflexionar sobre la importancia de los pequeños detalles, las acciones sencillas y cómo cada pequeña cosa que hacemos hoy puede tener una enorme repercusión para alguien o en algún otro momento.

Al final nos plantea algunos elementos para la reflexión muy interesantes:

  • ¿Te has detenido a pensar alguna vez el efecto que tienen tus acciones sobre otras personas, por pequeñas que parezcan esas acciones?
  • ¿Alguna vez te has encontrado ante una situación en la que has hecho algo aparentemente inútil, pero luego has visto que había valido la pena?
  • ¿Sueles dejar que otros te convenzan de lo absurdo que es algo que quieres hacer, aunque estés plenamente convencido de que es lo que quieres hacer?

Nuestra propuesta metodológica para trabajar esta historia es la siguiente:

  • Reunir a los alumnos o participantes en varios equipos, de entre 3 y 5 personas.
  • Pedirles que compartan alguna situación en la que se hayan visto implicados, que recuerde de alguna manera a la que nos cuenta la historia.
  • Luego, que comenten cuáles fueron las consecuencias en esas situaciones, una vez pasado algo de tiempo.
  • Les pedimos que resuman sus conclusiones de aprendizaje en dos o tres, no más, y que en una hoja de rotafolios y con rotuladores gruesos que les proporcionaremos, reflejen esas conclusiones de manera gráfica, es decir, con imágenes y el menor texto posible.
  • Al final cada equipo nos muestra su cartel y nos explica sus mensajes clave.

Siempre es importante cerrar esta aplicación concluyendo los aspectos más importantes del tema que queramos resaltar, teniendo en cuenta los objetivos que nos hayamos planteado al utilizar esta historia como elemento impulsor.