Ideas para el tratamiento didáctico de la historia

Esta conocida fábula de Esopo es muy útil para trabajar los temas que la propia historia sugiere.
Puede ser muy útil también para iniciar una sesión, como atrapamentes, o para cambiar el ritmo o abrir un tema relacionado con lo que aborda la propia historia.
Podemos trabajarla individualmente o en equipos y formular a los participantes cuestiones como, por ejemplo:
  • ¿Te ha visto envuelto en alguna situación en la que alguien intentaba que otra persona realizara alguna acción a través de la presión o coacción?
  • ¿Has utilizado alguna vez tácticas de este tipo?
  • ¿Cómo crees que se siente una persona que es sometida a una fuerte presión?
  • ¿De qué otra manera crees que podemos hacer que las personas realicen sus tareas o tomen determinadas decisiones?
Después del tiempo que asignemos a la discusión, podemos hacer una puesta en común para analizar los aspectos clave que hayan salido en los equipos.
Vamos tomando nota en el rotafolios de los aspectos clave para cerrar el tema en función de los objetivos que nos hayamos planteado para esta actividad.