Ideas para el tratamiento didáctico de la historia

La idea central de esta historia tiene que ver con cómo en muchas ocasiones definimos la totalidad con información sobre tan sólo una parte.

Esto se refiere a cualquier situación, experiencia, actividad, relación o comunicación, etc.

Para los formadores, educadores o docentes, esta historia es especialmente ilustrativa, ya que es muy frecuente que en el aula o en la sala de formación, lleguemos a conclusiones precipitadas, partiendo de lo que tan sólo es una percepción.

Y nuestras percepciones siempre están barnizadas y sobre todo limitadas por nuestra experiencia, nuestras creencias y convicciones, nuestros conocimientos y, lo que es aún más inestable y subjetivo, por nuestras emociones.

Podemos deducir que una actividad es buena o mala tan sólo por gestos parciales, o podemos pensar que los alumnos o participantes se están enterando, tan sólo porque están muy callados, o podemos juzgar a un determinado participante como conflictivo cuando en realidad no sabemos cuál es la situación que en ese momento está viviendo…

Para trabajar esta historia puede resultar interesante reunir a los participantes por pequeños grupos (ver trucos de aula 2 y 3) y plantearles algunas cuestiones como, por ejemplo:

  • ¿Cómo describiríais lo que ha ocurrido entre estos sabios?
  • ¿Creéis que esto pasa en la vida real, en situaciones cotidianas?
  • Pensad cada uno en alguna situación en la que os haya ocurrido algo similar, comentadla con el grupo y luego elegid una para comentarla en la puesta en común, añadiendo las conclusiones de aprendizaje que en el propio grupo sacáis de esa situación y que podéis aplicar a vosotr@s mism@s.

Un tiempo para trabajar en grupos y luego que cada portavoz haga una breve presentación de la situación que han elegido y de sus conclusiones. En esto os puede ser útil el truco de aula 5:  Crear dinamismo (2).