El consenso no es que todo el mundo esté de acuerdo, sino… ¡cuando llegan a estar de acuerdo en estar de acuerdo! Para ayudar a un grupo a que llegue a un consenso dentro de una actividad de las que estás desarrollando en una clase o en una sesión de formación, te sugiero lo siguiente:

  • Identificar puntos clave en los que es importante estar de acuerdo.
  • Reformular contribuciones que resalten ideas comunes.
  • Explorar los objetivos de los participantes.
  • Animar a los participantes a que añadan nuevas ideas.
  • Evaluar el falso consenso debido a la conformidad por no discutir más.
  • Evaluar el consenso para poner en relieve los objetivos.
  • Generar “controversia útil”:

¿Cómo generar “controversia útil”?

  • Formulando preguntas con retos.
  • Reformulando y/o creando técnicas de resolución de problemas.
  • Reafirmando las reglas básicas ya acordadas en cuanto al comportamiento interpersonal.
  • Ayudando al grupo a que sea duro con el problema pero no con las personas.

Además es preciso distinguir entre las contribuciones esenciales y no esenciales:

  • Relacionando constantemente las contribuciones con los objetivos de la sesión.
  • Observando el lenguaje corporal y las reacciones más significativas en relación con las contribuciones y con los participantes (¿Qué pueden pensar que es esencial? ¿Qué persona parece que es a la que más toman en serio durante las discusiones?)
  • Observando el comportamiento del grupo para descifrar pistas de la presión organizativa en cuanto a las decisiones (¿Qué persona es la que piensan que es la más importante para el grupo? ¿Con qué persona es con la que están más de acuerdo?)

Espero que estas pistas te ayuden a trabajar en este tema, que no es nada sencillo. Es muy fácil dejarse llevar por lo que parece ser un consenso y no llegar a profundizar para averiguar si ese consenso es o no real.

Por otra parte, es muy frecuente que utilicemos en el aula actividades que conllevan discusiones, debates o acciones similares. En estos casos es importante que el formador o profesor vaya poco a poco adquiriendo experiencia en el manejo, no sólo de la actividad, sino también de la última fase, en la que se establecen las conclusiones, los acuerdos y también se fija el aprendizaje en base a unos objetivos concretos.